En la piel del graffiti

Publicado: 08/09/2010 en Uncategorized

La Tate Gallery Museum  ha promovido la actividad de artistas graffiteros y en 2008  inauguró una exposición de Street Art at Tate Modern una exposición única  de diversos artistas callejeros provenientes de todo el mundo: Sixeart, Blu, Faile, Jr, Nunca y Os Gêmeos. Ningún artista inglés ya que la intención es acercar estilos a una ciudad, Londres, donde es muy fácil ver el graffiti por todas partes, sobre todo de Banksy.

El comisario explicó que los autores españoles de este tipo de arte están entre los mejores del mundo, por lo que decidió que un grupo de artistas asentados en Madrid crearan una serie de trabajos en los alrededores del museo, lo que se ha llamado ‘Walking Tour’.

Se trata de Spok, El Tono y Nuria, Nano 4814 y 3TTMan, quienes llevan años llenando de arte las calles madrileñas.

En 2007, unos artistas urbanos brasileños decidieron juntarse para crear un proyecto de graffiti en un antiguo castillo en Kelburn una ciudad  en la costa del oeste de Escocia y lo  llenaron de color atrayendo a miles de turistas posteriormente.

En Marzo de 2010 se reunieron cuatro artistas graffiteros para decorar un monumento histórico de la ciudad de Berlin, una torre de 46 metros de alto: Turmkunst 2010

Intervenciones de este tipo también serían posibles en Valencia si nos dejamos llevar por la nueva tendencia de “enriquecer con valores positivos el entorno de la ciudad”, como dijo el alcalde de Bristol no hace mucho. Si bien es cierto que seguiría siendo una arte efímero y sería borrado en unos meses.

Poco se sabe acerca de los orígenes del graffiti en Valencia.  Las pintadas que vemos hoy en día se distancian mucho del estilo  graffitero de los 80´ y tienen mucho más en común con la ilustración y el diseño gráfico-publicitario que con la típica firma de sus inicios (el tag , una impresión monocromática o bicolor que tuvo su aparición en los barrios de N.Y. durante los años sesenta). Gabriela Berti ha publicado un libro recientemente llamado “Pioneros del graffiti en España”, donde narra sus origenes y explica su lugar en el mundo del arte. También describe las influencias del Hip hop y el Breakdance en los escritores; normas y tradiciones que más tarde se expotaron a otros países.  Aquí, en la Comunidad Valenciana, llegó por fases: Desde Madrid a Alicante primero y después a Valencia y Castellón..

Durante los primeros años (1982-1984 aproximadamente), se trataba de salir a “bombardear paredes, salir a firmar”. El objetivo era extender, invadir, cuanto más lejos mejor…  Sin internet, medios digitales,  ni publicaciones especializadas, para poder obtener información tenían que salir fuera: Paris, Londres o Nueva York, los que podían. Desde Valencia, la referencia más inmediata seguía siendo Madrid o Alicante.

Las primeras pintadas se hacían a plena luz del día, sin apenas control policial y a veces, bajo la mirada  de los vecinos que no entendían la necesidad de “ensuciar las paredes”, pero que en ocasiones, sabían apreciar el resultado final. Se les solía confundir con simpatizantes políticos que querían transmitir algún tipo de mensaje protesta. La cantidad primaba sobre la calidad y aunque en principio, actuaban individualmente, se respetaban unos a otros e intentaban compartir toda la información que les llegaba. Formaron pequeños grupos  que a mediados de los 90′ fueron creciendo siendo aunténticas tribus urbanas o  crews; cada una con su propio estilo. Tenían en común el robo de sprays, botes de pintura y robos en grandes almacenes (prendas de ropa o lo que fuese necesario)  para venderlo y conseguir dinero para comprar nuevos materiales. NOVA fue el más conocido  y el más influenciado por la cultura de Nueva York. Constituyó un grupo llamado L’horta Sud Style’95. A finales de los noventa, empezaron a pintar en los metros a modo de museo itinerante y se inicia su persecución. La órdenes judiciales y los registros repentinos, obligaron a muchos a abandonar. Poco a poco, el graffiti valenciano dio paso a una nueva generación que disponía de más medios y recursos para evolucionar no sólo su lenguaje y su contenido, sino también su manera de ser vistos y de proyectarse al mundo.

En estas imágenes, vemos graffitis actuales de Valencia donde se aprecia la influencia del tag neoyorkyno pero con más color y movimiento en las letras  y cómo ha evolucionado hacia representaciones más complejas y narrativas donde el texto deja paso a la viñeta.  JULIETA es una artista polifacética que combina la pintura mural, el graffiti, la pubicidad, la ilustración y el diseño de muñecos en 3d. Su dibujo es fácilmente reconocible porque ha creado personajes fantásticos, normalmente heroínas con dragones de inspiración asiática.

JULIETA ha dejado sus pintadas en Valencia en  el Barrio del Carmen,Velluters y en el festival de Arte urbano Poliniza que organiza anualmente la upv desde 2006.

Después del éxito de distintas convocatorias de Arte urbano en al Barrio del Carmen con el grupo XLF desde 2003 y, especialmente  a partir del año 2005 con el “Pintem junts” Julieta (y otros artistas como el Sr Marmota)  ha dejado huella entre sus seguidores dentro y fuera de Valencia,  y a mas de uno no le importaría ver su impronta en un enclave distinto

Es interesante conocer cómo lograron aparecer los primeros artistas graffiteros de la ciudad y en qué contexto. La universidad politécnica de valencia mantiene un vínculo especial con el Ate urbano en este barrio (www.upv.es/ciae/pages/pub/11_05.pdf).

Hay otros artistas como Escif (Nacho Magro) que también vemos habitualmente. Emplea un lenguaje más sutil, irónico y provocador. Normalmente alterna palabras con viñetas o  ilustraciones que hacen rereferencia a una idea turbadora. Las letras son en tipografía simple, de líneas rectas y los personajes siguen un modelo de figura humana que se repite (como si fueran moldes o maniquíes) y que suelen estar en situación de  incomunicación, soledad , rebelión o protesta.

Este tipo de trabajos están más en conexión con Banksy porque se identifican con la sociedad y promueven la reflexión. Es el postgraffiti, más cercano y participativo. Otro artista como El Tono (que empezó con el graffiti clásico de los metros y en el grupo GAP en Paris) hace instalaciones interactivas a partir del graffiti pintado sobre madera en unas piezas de pequeño tamaño. Son móviles y accesibles, aunque en sí mismas no representan nada concreto.  El viandante puede usarlas a su antojo para hacer composiciones y crear otro tipo de diálogo más tangible.  Algunos lo llaman Arte urbano y los más puristas no lo consideran graffiti. Lo que es cierto es que ya no es un lenguaje interno entre graffiteros, sino un paso más hacia la comercialización del icono y la diversificación de públicos.

Mientras que ElTono intenta buscar que su obra sea recordada por sus valores plásticos y ya no por su firma,  Escif emplea la  fotografía como testimonio del graffiti. Su postura un tanto inocente, es sin embargo más combativa y en ella  predomina la trascendencia del concepto sobre la forma; un discurso  crítico y a su vez poético .

Quizás merezca un lugar de honor en nuetros muros.

¿Quién es el vándalo?

Publicado: 06/09/2010 en Uncategorized

Hemos hablado de cuáles serían las reacciones de los transeuntes si fuesen sorprendidos por un graffiti en un monumento o lugar emblemático y dábamos por sentado que serían reacias a la intervención.  Sin embargo, en ciudades  como Bristol, ha sucedido exactamente lo contrario.  Cerca de Bristol nació  Banksy, uno de los más conocidos e influyentes graffiteros del mundo, y allí, precisamente en el año 2007, se eliminó por error una de sus obras valorada en 115.000 euros. Al parecer, los trabajadores del ayuntamiento  no tuvieron en cuenta  la opinión de los vecinos que quedaron completamente enojados y lanzaron sus reproches a los responsables políticos, los cuales,  fueron acusados de insensibilidad artística, vandalismo e ignorancia.  A partir de 2009 el ayuntamiento de Bristol aprobó una nueva política para el arte callejero: cada vez que el consistorio desea borrar una pintura callejera, se cuelga en su web una foto con la imagen y  los ciudadanos deciden qué hacen con ella.

En 2009 un mural del artista Banksy usado como motivo en una de las portadas de la banda “Blur”, fue pintado por error por las autoridades de Hackney. La imagen, una burla de la família real, fue pintada en 2003 por encargo de la banda para promocionar el lanzamiento de su disco “Crazy Beat” y contaba con el consentimiento de la propietaria de la casa. Se combirtió en símbolo nacional y atrajo a miles de turistas. Sin embargo, otro error burocrático dejó una mancha negra cubriéndo casi la totalidad de la imagen. Los vecinos lograron detener a los trabajadores del ayuntamiento a tiempo.

Mas recientemente, en 2010 se produjo una reación semejante al borarr otra  imagen en la ciudad de Melbourne (Australia) atribuída a Banksy: un ratón paracaidista realizado con plantilla. Los vecinos habían solicitado la limpieza de las paredes de la callejuela Hosier Lane que estaban en mal estado. El núcleo más importante del graffiti en la ciudad. El alcalde lo calificó después como un error ante el enfado de la comunidad graffitera.

Son sólo unos ejemplos de otras tantas acciones similares que ha sufrido la obra de Banksy. Sin embargo, no han hecho más que ensalzar la figura del artista, que recientemente ha dirigido  una película-documental titulada “Exit Through the Gift Shop”  donde  un hombre trata de descubrir su identidad.  Fue presentada en el festival de Sundance fuera de la programación oficial este mismo año. Algunos la califican como extravagante y poco verosímil.  En ella hay intervenciones callejeras, entrevistas a graffiteros, esculturas, instalaciones… Podéis ver el traile  en www.avalonproductions.es

Las críticas sociales de stencil de este misterioso artista inglés, mezclan  la realidad con una idea; son irónicas y divertidas, provocando en el espectador una identificación total. Es lo que se ha denomiado Postgraffiti y que sin duda ofrece mayores posibilidades artísticas.

Nadie sabe quién es Banksy ya que ha mantenido el anonimato como publicidad de la marca.  Debido a la repercusión mediática de sus obras (ha entrado en British Museum, el Louvre , el MOMA, etc.., de forma clandestina para colgar su obra, ha pintado en los muros de Cisjordania, y  ha robado objetos que ha devuelto “modificados” ) siempre con la intención de provocar una crítica social, moral  o política. Es  su audacia y estilo lo que hacen inconfundible y admirado mundialmente. Ha sido reclamado asimismo, por galerías de arte y museos para que exhiba sus obras en exposiciones (legales) y; de forma indirecta,  se han vendido  piezas  en subastas como Sotheby’s.

Un artista controvertido que de la cultura underground ha dado un salto hacia la cultura snob (ver: http://politiquesdelull.blogspot.com/2008/10/banksy-una-actitud-artstica-frente-al.html)

Si  Banksy decidiera dejar su firma en nuestras calles de Valencia nos encontraríamos ante una situación incómoda. Más si su obra se empeña en apoderarse de algún monumento de la ciudad… Conociendo la política del ayuntamiento, probablemente estaríamos resignándonos a su destrucción inmediata;  y, por si acaso, propongo cederle un lugar más apropiado. Quizás el museo IVAM sea el emplazamiento idóneo para pintar en sus paredes .

En la imagen, vemos un tag de un artista poco conocido y una imagen de Banksy en la fachada del IVAM. ¿Cuál deberíamos eliminar?, ¿sería justo permitir que el prestigio de un artista callejero se imponga al de un colega que no goza de ninguna repercusión mediática?, ¿la decisión se sometería a encuesta popular?

Graffiti por encargo.

Publicado: 04/09/2010 en Uncategorized

Una expropiación indebida…Con frecuencia observamos en nuestras calles que el espacio urbano ha sido invadido por escritores ávidos de respuestas. Que quizás sólo puedan encontrar en la observación directa del espectador, una inocente mirada  que comprenda, acepte, lamente o agradezca sus palabras.  Algunos lo llaman vandalismo y otros, Arte urbano.  Estas creaciones se limitan al muro. Pero no se atreven a cruzar una frontera más: muros más altos, súper protegidos e  inexpugnables.

¿Qué sucedería si se perdiera el respeto a los monumentos históricos más emblemáticos?  ¿Qué  clase de impacto social causaría en los transeuntes del siglo XXI, acostumbrados al graffiti en zonas marginales o abandonadas, ver una manifestación artística o simplemente una pintada en el lugar menos esperado de todos? El graffiti expropiándose no sólo de un soporte sino, de un valor artístico subyacente en el mismo.  Probablemente, la reacción más inmediata sea el desprecio y la indignación.  (Algunas plataformas hacen todo lo posible por extinguir todo tipo de  pintadas, y muestra de ello es www.nograffitis.com). Nadie concibe que lo que ha sido creado por otros autores deba ser transfigurado por la mano de cualquier otro “que pasaba por allí”… Los graffiteros pasan y dejan su firma. Y lo hacen de forma clandestina porque su “trabajo” es ilegal. No pueden exponerse a ser pillados in fraganti. Estas acciones  las realizan en puntos estratégicos, donde quedan expuestas y pueden verse en público; y de esta manera se realiza la “comunicación anónima”. Pero en ciertos lugares, no sería posible. La vigilancia es constante en emplazamientos públicos (gubernamentales, centros culturales y museos) impidiendo que el artista pueda trabajar.  (Recordemos que  las pintadas están multadas con un mínio aproximado de 90 euroen valencia). Para que esto sucediera, se necesitaría la aprobación de quienes gestionan dichas empresas.  La intervención urbana en estos casos, no podría ser castigada por la justícia. Graffiti por encargo, y el problema resuelto…

Lo cierto es que  existe y podría considerse, una variante más del lenguaje publicitario. Hablaremos de ello más adelante, pero quedémonos con esta idea: Si el graffiti es pintado con soporte legal, entonces ya no es graffiti. Como se suele decir, el graffiti sólo respeta al graffiti. Y la expropiación del muro es una de sus reglas. Si La Ciudad de las Ciencias fuese intervenida, entonces sería una expropiación indebida para los puristas de este arte subversivo y una abominación para los marginadores del movimiento.

Las imágenes que aparecen más abajo son una visión de lo que podría llegar a ser la transmutación del graffiti si se realiza por encargo.

La Ciudad de las Ciencias en Valencia, presenta un aspecto muy distinto al que nos tiene acostumbrados: no queda ni rastro del blanco impoluto de sus paredes. Unas manchas de color inundan gran parte de este escenario urbano ultramoderno, tecnológico y principal reclamo turístico de la capital, que acapara constantemente campañas publicitarias para promoción de marcas.